Prestigiosos estudios sobre cualquier cosa

¿Conocéis los Premios ig-Nobel? Son unos premios paródicos de los Nobel que se dan anualmente en la universidad de Harvard (en serio) a los hallazgos y experimentos más absurdos, marcianos e hilarantes que se han desarrollado a lo largo del año. En realidad los premios de humanidades (Paz, Literatura) son claramente humorísticos, pero los científicos buscan premiar logros que “primero hacen reír a la gente, y luego le hacen pensar“.

La mascota de los premios ig-Nobel

En Medicina ha habido unos cuantos, aquí van algunos ejemplos:

Elucidación de los compuestos químicos responsables del mal olor de los pies y en particular por su conclusión de que “a la gente que cree que le huelen mal los pies, ciertamente le huelen mal, y a los que creen que no, no”.

El efecto de la respiración forzada por un solo agujero de la nariz sobre la capacidad cognitiva.

– Informe sobre lesiones debidas a cocos que caen.

– Estudio sobre los efectos de la música country en el suicidio.

– Demostración que las personas toman mejores decisiones sobre algunas cosas – pero peores decisiones en otros tipos de asuntos – cuando se ven fuertemente urgidos por la necesidad de orinar. (Este fue el del año pasado).

Os hacéis una idea, ¿verdad?

Pues nos hemos acordado de los ig-Nobel porque últimamente en los medios de comunicación se publican informes científicos relacionados con la medicina cuyos postulados suenan, al menos, tan curiosos como estos. Claramente para los medios lo más llamativo es lo más noticiable, así que con frecuencia nos encontramos con noticias como estas tres, todas de ayer:

Ver el fúbol disminuye la percepción del dolor en pacientes con cáncer. Y luego matiza que si su equipo pierde sienten dolor pero es de otro tipo, lo que es un respiro.

La falta de sueño empuja a comer comida basura. Es una buena excusa para decir a partir de ahora: “voy por una hamburguesa, que estoy que me muero de sueño”.

Los calzoncillos estrechos pueden influir en la mala calidad del esperma

. Me sé de unos cuantos futbolistas que van a pasar un mal rato con esto.

A lo mejor uno de estos descubrimientos acaba recibiendo el ig-Nobel, nunca se sabe. ¡De momento la conquista de los medios de comunicación ya la han conseguido!

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