La primavera, con su explosión de vida y color, también trae consigo algunos inconvenientes, como las alergias y, para algunas personas, un aumento en la caída del cabello. Este fenómeno, aunque común, no debe ser motivo de gran preocupación, ya que existen soluciones efectivas para afrontarlo.
¿Por qué se cae más el cabello en primavera?
El organismo experimenta cambios biológicos significativos con la llegada de la primavera, en respuesta al aumento de las horas de luz y a las modificaciones hormonales. Estos cambios pueden acelerar el ciclo de vida del cabello, llevando a una mayor cantidad de unidades foliculares a la fase telógena o de caída. El estrés asociado a los cambios estacionales, las alteraciones en los patrones de sueño y la aparición de alergias pueden agravar esta situación.
Impacto del cambio estacional en el cabello
El cambio estacional puede manifestarse en el cabello a través de una textura diferente o un aumento en la caída, conocido como efluvio telógeno estacional. Este proceso natural suele remitir por sí solo. Los niveles hormonales también se ven afectados por el aumento de la luz, lo que puede influir en la salud capilar. Además, la actividad de las glándulas sebáceas aumenta en primavera, lo que puede provocar un aumento de la grasa en el cuero cabelludo o, por el contrario, sequedad y caspa.
¿Cuánto dura la caída del pelo en primavera?
La caída del cabello en primavera suele ser temporal, con una duración de entre 4 y 6 semanas. Este proceso es parte del ciclo de renovación capilar y tiende a regularse de forma natural. Los meses de mayor incidencia suelen ser abril y mayo. Si la caída persiste más allá de este período, es recomendable consultar a un especialista.
Estrategias para manejar la caída del cabello en primavera
Existen diversas estrategias para cuidar y fortalecer el cabello durante la primavera y minimizar la caída:
- Rutina de higiene suave: utilizar champús y productos capilares de calidad, con ingredientes naturales que no irriten el cuero cabelludo.
- Masajes capilares: masajear el cuero cabelludo para mejorar la circulación sanguínea y potenciar el crecimiento capilar.
- Evitar el calor: reducir al máximo el uso de secadores, planchas y rizadores, que pueden debilitar el cabello.
- Protección contra el sol: utilizar sombreros o productos con protección UV para proteger el cabello de los daños solares.
Alimentos y vitaminas recomendados para fortalecer el cabello
La alimentación juega un papel fundamental en la salud capilar. Algunos nutrientes y alimentos clave son:
- Vitaminas del grupo B (biotina y B12): esenciales para el crecimiento del cabello, presentes en huevos, pescado, carne y lácteos.
- Vitamina D: la deficiencia de vitamina D se asocia a la caída del cabello. Se obtiene a través de la exposición solar moderada o suplementos, bajo supervisión médica.
- Hierro: ayuda a transportar oxígeno a las células del cuero cabelludo, presente en carnes rojas, hojas verdes, frutos secos y mariscos.
- Zinc: mineral esencial para un cabello saludable, presente en nueces, semillas y carnes rojas.
- Ácidos grasos Omega-3: mantienen el cabello hidratado y previenen la inflamación del cuero cabelludo, presentes en pescados como el salmón y las sardinas, nueces y semillas como la chía y el lino.
Si la caída del cabello en primavera te preocupa, puedes consultar con un especialista en salud capilar para determinar la causa y recibir un tratamiento adecuado.
Insparya Málaga en Masquemedicos