¿Cómo mejorar la zona íntima con tratamientos tradicionalmente reservados para el rostro?

Si hablamos de ácido hialurónico, bótox o hilos tensores, seguramente relacionas estos tratamientos con la estética facial, pero también pueden aplicarse en la zona íntima femenina, con resultados excelentes.

A continuación hablamos de los diferentes tratamientos tradicionalmente faciales, que también se utilizan para mejorar la apariencia y función de la zona íntima de la mujer.

Hilos tensores e injertos de grasa

En los últimos años han comenzado a utilizarse los hilos tensores y los injertos de grasa en la zona genital para tratar los problemas de pérdida de orina tras el parto, así como el dolor o la disminución del placer en las relaciones sexuales, con excelentes resultados.

Láser CO2

Utilizando láser CO2 en el tercio inferior de la vagina se logra hidratar la zona, reduciendo el dolor durante las relaciones sexuales. Además, también consigue una importante mejora en la hiperlaxitud vaginal, es decir, la pérdida de tensión de las paredes vaginales, que puede surgir tras el parto, y que puede hacer que las relaciones sexuales sean menos satisfatorias.

Mediante el uso de láser se llevan a cabo tratamientos de rejuvenecimiento vaginal. Mejorando el tono, potenciando la lubricación, corrigiendo los problemas de incontinencia urinaria de esfuerzo, y aumentando la satisfacción en las relaciones sexuales.

El tratamiento con láser CO2 también puede utilizarse para despigmentar o blanquear la zona genital y perianal.

Plasma Rico en Plaquetas

Se infiltra Plasma Rico en Plaquetas (PRP) en la zona genital para favorecer la secreción de la mucosa, y mantener así una buena hidratación de la zona, evitando la sequedad vaginal.

Las infiltraciones intradérmicas activan la cicatrización y fomentan la producción de colágeno y elastina. En consecuencia la piel se vuelve más turgente y elástica.

Ácido hialurónico

Se basa en la infiltración de ácido hialurónico en el tercio inferior de la vagina, logrando un efecto de hidratación, acabando con la sequedad vaginal y el dolor durante las relaciones sexuales.

El ácido hialurónico también puede utilizarse para aumentar los labios mayores genitales, mejorando su apariencia.

PRP, láser y ácido hialurónico

La combinación de estos tratamientos permite mejorar el aspecto e hidratación de la zona íntima, con un efecto de rejuvenecimiento, y reduciendo las molestias durante las relaciones sexuales.

Se indica para las pacientes que han perdido tensión en las paredes vaginales tras el parto.

El uso de PRP favorece la cicatrización y mejoría de la mucosa y tejidos de la zona genital. Por su parte, el ácido hialurónico hidrata y estimula la zona.

Botox

La toxina botulínica o bótox puede utilizarse para reducir o eliminar las contracciones vaginales en las personas con vaginismo, inyectándose en determinados músculos vaginales.

El vaginismo se caracteriza por el cierre parcial o total de la vagina, a causa de la contracción de los músculos, impidiendo las relaciones sexuales.

Estos tratamientos deben ser realizados siempre de la mano de un especialista en medicina estética aplicada a la zona genital. Si deseas más información no dudes en acudir a un consulta, donde resolverán todas tus dudas.

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