Infiltración de bótox en la vejiga para tratar las pérdidas de orina

El bótox es un producto muy conocido, normalmente se relaciona al mundo de la estética, pero tiene diversas propiedades que pueden aplicarse para dar solución a diferentes problemas de salud. como por ejemplo, la Vejiga Hiperactiva Idiopática (VHI).

Se trata de un problema que afecta negativamente a la calidad de vida y que se manifiesta mucho más en las mujeres que en los hombres, provocando incontinencia urinaria (pérdidas de orina) y aumentando la frecuencia de la necesidad de orinar.

Cómo actúa el bótox para evitar las pérdidas de orina

La Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios ha autorizado el uso de toxina botulínica tipo A en los casos de Vejiga Hiperactiva Idiopática que manifiesten síntomas de incontinencia urinaria en los pacientes que no hayan respondido o sean intolerantes a los medicamentos anticolinérgicos.

El bótox se administra en el paciente mediante una inyección, que es colocada en la vejiga, para paralizar temporalmente el músculo detrusor, o en el esfínter con el objetivo de facilitar la salida de la orina.

La toxina botulínica tiene efectos a nivel motor y sensitivo, razón por la cual su uso también está aprobado en el tratamiento de pacientes con parálisis cerebral infantil, distonía cervical, espasmo hemifacial, hiperhidrosis o migraña.

Infiltración de bótox en la vejiga

Para inyectar el bótox en la vejiga se realiza una citoscopia, un procedimiento que se lleva a cabo bajo anestesia general, y que permite al médico visualizar el interior de la vejiga.

La sustancia paraliza parcial y temporalmente los músculos de la vejiga, se consigue así reducir la pérdida de orina y la frecuencia de ir a al baño. Es necesario repetir este procedimiento cada seis o nueve meses para que su eficacia se mantenga.

Se trata de una operación muy sencilla que se realiza en menos de una hora. Las dosis de bótox que se utilizan en el tratamiento de la incontinencia urinaria, son 30 veces inferiores a las utilizadas en los tratamientos estéticos.

Cuánto dura el bótox en la vejiga

El efecto de la inyección de bótox en la vejiga para tratar la incontinencia urinaria, puede durar hasta nueve meses.

Si los efectos de la infiltración disminuyen y los síntomas vuelven a manifestarse, es posible llevar a cabo una reinfiltración, pero es necesario que hayan transcurrido al menos 12 semanas desde la primera inyección de bótox en la vejiga.

Efectos secundarios del bótox en la vejiga

En los pacientes que se han sometido a este procedimiento de infiltración de bótox en la vejiga para solucionar los problemas de incontinencia de orina, los efectos secundarios que se presentan de forma más común son infecciones en el tracto urinario, y retención de orina, que debe ser tratada mediante catéter, para lograr vaciar la vejiga, y que el paciente pueda orinar con normalidad.

Para realizar este tratamiento con bótox para las pérdidas de orina, es imprescindible acudir a la consulta de un especialista en urología, quien determinará si es la mejor opción para cada paciente, e indicará paso a paso el procedimiento, aclarando todas las dudas que puedan surgir antes y después de la intervención.

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