Los celos un arma natural

Partimos de la base de que ser celoso no es ni mucho menos una enfermedad mental. Todos llevamos implícitos desde nacimiento el ser celosos de manera natural y es así como protegemos los vínculos con aquellas personas que nos rodean. Vemos el claro ejemplo en los mas pequeños y su dependiente relación afectiva hacia sus padres.

Percibimos los celos cuando sentimos preocupación por la cercanía de una persona no habitual en nuestro circulo mas cercano. Aun sabiendo que el riesgo de que algo negativo ocurra sea inexistente. Por ello vemos que es algo en parte irracional que con trabajo y pautas puede ser controlado para que no cause efectos negativos cuando de relaciones de pareja hablamos.

Conservamos en lo mas profundo de nosotros ese aspecto animal que tiene como objetivo la posesión y la territorialidad. Con el que intentamos mantener el control de las personas que nos rodean y de que los lazos afectivos que nos unen sean fuertes.

Encontramos la negatividad de los celos cuando se modifican conductas para controlar a nuestro circulo de personas para así asegurar o garantizar nuestros que nuestros lazos afectivos no correrán riesgo alguno..

Encontamos este tipo de casos en parejas, amigos, familia incluso mascotas.  La celotipia extrema es parte de una entidad psiquiátrica y como tal, puede dar lugar a actos violentos que en casos pueden llegar a ser extremos. El individuo celotípico se ve amenazado por todas partes y por ello puede cometer actos muy negativos que acabaran por poner en riesgo la relación que defiende.

Necesita para y solicita a los demás comprobaciones constantes de fidelidad real. Rebusca indicios de falta de fidelidad en cualquier rincón y aunque estos no existan encontrará indicios no reales para así justificar su comportamiento. Vemos casos de vigilancia, de intromisión en aspectos como pueden ser el teléfono móvil o el ordenador habitual, etc…

El problema mas grave de esto es que si no se frena a tiempo la persona celosa nunca dejara de serlo por muchas pruebas que les brindemos. Por ello se puede augurar un catastrófico final para esa relación de pareja si no ponemos pautas de comportamiento.

Nunca olvidemos que hablamos de un problema patológico crónico y que como tal va mas allá del puro capricho. La persona celosa sufre muchísimo y por ello hay que solucionar su problema.

En contra de lo que muchos piensan los celos no son un síntoma de amor hacia la pareja, si no mas bien una absoluta debilidad, falta de autoestima que nos hace sentir en riesgo, intenta controlar enormes ansiedades internas acerca de no ser suficientemente valioso, atractivo, querido o deseable para nadie más. Esa inseguridad probablemente esté relacionada a sentimientos de inadecuación, una severa autocrítica, una autoestima muy baja y, en los casos excesivamente tormentosos o patológicos, a delirios de naturaleza paranoica.

Y para evitar el comienzo de este problema vamos a definir o marcar sus pautas de inicio:

  • Si repentinamente sospecha que su pareja está mostrando gran interés por alguien, espere a un momento de relajacion emocional, sera un excelente momento para conversar en confianza con nuestra pareja. emocionalmente antes de hablar con ella de las sospechas. Siempre es mejor ser directos que someter a nuestra pareja a inspección, ya que generará una inseguridad difícilmente reparable. 
  • Haga un análisis sincero de sus sospechas y sus fundamentos. Pregúntese a si mismo si hay motivos firmes y de peso para sospechar. Si algo ha cambiado en nuestra relación
  • Revise su propio comportamiento. ¿Ha cambiado algo en nosotros que nos haga sentir mas inseguros?¿ Variaciones físicas? ¿problemas laborales? Bien pueden ser los detonantes de la inseguridad que provoca los celos.
  • ¿Muestra nuestra pareja razones serias y repetidas para mostrar desconfianza sobre ella? Si se da cuenta de que sin duda alguna su pareja le da algunas razones para desconfiar de ella. Puede que nuestro cambio de comportamiento este obligando a nuestra pareja a estrechar lazos con personas fuera de nuestra relación. Seria por ello conveniente hacer autocritica.
  • Por último, algo recurrente en los celos en que al final provocamos lo contrario de aquello que el celoso desea. Es simple, los celos crean desconfianza y negatividad. Esto hace que busquemos el bienestar fuera de la relación y nuestra pareja que no nos estaba siendo infiel, ahora se encuentra conociendo a otra persona por el comportamiento negativo que se ha creado.

Nadie esta libre de ser o convertirse en una persona celosa. Por ello hay que detectar y atajar aquellos comportamientos que solo puedan traernos dolores de cabeza.

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