La cirugía plástica en el cine

La RAE define la cirugía plástica como “la especialidad quirúrgica cuyo objetivo es restablecer, mejorar o embellecer la forma de una parte del cuerpo”. Pese a que los orígenes de la especialidad son remotos, su popularidad ha aumentado exponencialmente en las últimas décadas, convirtiéndose en un tema de interés para el público en general.

El cine no ha sido ajeno a esta popularización. El mundo de la cirugía plástica se ha tratado en la gran pantalla desde distintos enfoques y desde diferentes puntos de vista, aunque, como no podía ser de otra forma, ha predominado la imagen estereotipada de la mujer que recurre a la cirugía para verse más atractiva y atraer a los hombres. Este artículo no pretende realizar un repaso a toda la filmografía existente relacionada con la cirugía plástica, sino hablar de ciertos aspectos de la cirugía a través de determinadas películas.

Obsesión por la cirugía estética

Por ejemplo, en La piel que habito -película dirigida por el oscarizado Pedro Almodovar y magníficamente interpretada por Antonio Banderas, Elena Anaya y Marisa Paredes- se abordan dos tratamientos estéticos muy diferentes:

En primer lugar se trata la cirugía de reasignación de sexo, que consiste en un procedimiento a través del cual se modifican los genitales del paciente para que sean como los del género con el que se identifica.

Por otro lado, se trata la cirugía reconstructiva, a partir de la investigación que realiza el protagonista de la película para prevenir o curar las lesiones de la piel provocadas por el fuego. La cirugía reconstructiva es una rama de la cirugía plástica que tiene como objetivo corregir defectos físicos fruto de enfermedades, problemas congénitos, traumatismos, infecciones, tumores o lesiones.

Otro de los aspectos que más veces se ha reflejado en el cine es la obsesión por la cirugía plástica. En la película de los hermanos Coen Quemar después de leer, Frances McDormand interpreta a Linda Litzke, un personaje cuya obsesión por la cirugía estética origina toda una serie de acontecimientos sin sentido, ya que su único fin en la vida es conseguir el dinero necesario para realizarse las cuatro operaciones que “necesita” a cualquier precio.

También podemos citar Perfection (2016) de Christina Beck, una película en la que la madre de la protagonista busca la eterna juventud a través de la cirugía plástica.

Hay que tener claro que la adicción a la cirugía plástica es una enfermedad. Los adictos a la cirugía plástica experimentan una obsesión mental que les empuja a modificar su cuerpo y su aspecto hasta la deformación.

Normalmente, esta obsesión proviene de inseguridades subyacentes y de deseos por conseguir un aspecto determinado para adaptarse a un ideal de belleza autoimpuesto y que suele alejarse de los cánones estéticos definidos. Muchas de estas personas padecen un trastorno de apreciación de su cuerpo, o bien de alguna parte de su cuerpo, conocido como “Trastorno Dismórfico Corporal”. La cirugía plástica no es la solución adecuada para este tipo de casos; el cirujano plástico debe saber guiar al paciente y aconsejarle para que se ponga en manos de un profesional relacionado con el mundo de la psiquiatría.

Cirugía plástica facial

La cirugía facial es otra intervención recurrente tanto en películas como en series de televisión. En Behind the Candelabra, película dirigida por Steven Sodenberg, se relata la relación de Scott Thorson con el presentador y pianista estadounidense Liberace. Éste último intenta moldear la apariencia física de su amante, llegando a tal punto que le solicita a su cirujano plástico que transforme el rostro de Scott para asemejarlo al suyo propio. Goodnight Mommy, película austriaca de terror dirigida por Veronika Franz y Severin Fiala, cuenta la historia de dos hermanos gemelos que esperan la vuelta de su madre tras someterse a una cirugía plástica en su rostro. La madre regresa con la cara cubierta de vendas y con un comportamiento muy cambiado; es a partir de ahí cuando los hermanos comienzan a preguntarse si realmente esa persona es su madre.

Ambas películas ponen de manifiesto la importancia de no modificar excesivamente los rasgos esenciales del rostro de una persona para no convertirla en una persona “extraña” para sus seres queridos.

Clínica de cirugía plástica, estética y reparadora Dr. Julio Terrén

Dr. Julio Terrén en Masquemedicos

Dr. Julio Terrén

Dr. Julio Terrén

El Dr. Julio Terrén, es un especialista en cirugía estética, plástica y reparadora en Valencia que combina los ámbitos de intervención más relevantes en la mejora de la estética y salud de sus pacientes, comprometido activamente con la divulgación en estos ámbitos y que forma parte de diferentes sociedades científicas, como la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora, SECPRE o la AECEP, Asociación Española de Cirugía Estética Plástica.
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El Dr. Julio Terrén, es un especialista en cirugía estética, plástica y reparadora en Valencia que combina los ámbitos de intervención más relevantes en la mejora de la estética y salud de sus pacientes, comprometido activamente con la divulgación en estos ámbitos y que forma parte de diferentes sociedades científicas, como la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora, SECPRE o la AECEP, Asociación Española de Cirugía Estética Plástica.

Un comentario sobre “La cirugía plástica en el cine

  • el 22 septiembre, 2017 a las 12:35
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    Genial artículo… todas las obsesiones son malas…

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