¿Cómo corregir las orejas en forma de soplillo?

Pese a que suelen pasar desapercibidas cuando nos centramos en los rasgos faciales de una persona, las orejas también son una parte importante a la hora de conseguir la armonía facial, especialmente cuando guardan una proporción correcta.

Las orejas prominentes o en soplillo son una deformidad que se produce cuando la oreja no consigue situarse en su posición normal durante los últimos meses del embarazo. Se trata de un problema que puede afectar psicológicamente a quien las padece, minando su autoestima y condicionando la manera de comportarse con los demás, generando ansiedad y estrés.

Esta deformidad se aprecia tras el parto en un 60% de los casos, por lo que puede tratarse a edad temprana. La otoplastia o cirugía de las orejas es una de las pocas cirugías plásticas permitidas en menores. Suele realizarse a partir de los 7 u 8 años; edad en la que se considera que la oreja ha terminado de formarse. Ahora bien, también se realiza en pacientes adultos.

Eso sí, a la hora de intervenir a un menor es mejor que los padres observen el comportamiento del niño; no se debe insistir en la cirugía hasta que el niño no de muestras de una incomodidad con respecto a sus orejas.

Los niños que se encuentren a disgusto con sus orejas y reclaman un cambio físico suelen cooperar más durante la intervención y muestran una mayor satisfacción con el resultado.

¿Cómo es la operación de otoplastia para la corrección de las orejas separadas?

La otoplastia es una intervención quirúrgica sencilla que permite corregir de manera natural, permanente y sin dejar cicatrices visibles la forma y la posición de las orejas.

La operación se realiza en quirófano y suele durar una hora. Cuando se realiza en pacientes adultos se emplea anestesia local más sedación; a la hora de intervenir a niños se tendrá que valorar cada caso individualmente, siendo muchas veces necesaria una anestesia general.

Para poder corregir la forma y la posición de las orejas se realiza una incisión en su parte posterior, de manera que las cicatrices queden escondidas y sean imperceptibles para el ojo humano.

A partir de esa incisión el cirujano puede remodelar el cartílago para conseguir que se pliegue en los puntos adecuados reduciendo la profundidad de la concha. Si es necesario se extirpa una parte del cartílago obteniendo así una forma más natural de la oreja.

¿Cómo es la recuperación de una otoplastia?

Una vez finalizado el procedimiento el cirujano cubre las orejas con un vendaje de protección para asentar las orejas en su nueva posición. El vendaje podrá retirarse tras 48-72 horas. Es probable que el paciente sienta molestias e hinchazón después del procedimiento. El paciente puede volver al trabajo 5 días después de la cirugía.

Se recomienda emplear una cinta elástica por la noche durante cuatro semanas para evitar que la oreja se doble hacia delante. Para evitar una presión excesiva e innecesaria en las orejas se debe evitar dormir de lado durante unos días. También se deberán usar camisas de botones o camisas de cuello bajo para evitar roces innecesarios.

El resultado de la otoplastia es permanente e inmediato, no suelen ser necesarias segundas intervenciones o retoques estéticos para mejorar el resultado. Tampoco es habitual que surjan complicaciones, cutáneas o del cartílago.

Dr. Julio Puig: especialista en otoplastias en Valencia y Gandía
Dr. Julio Puig en Masquemedicos

Dr. Julio Puig

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