¿Cómo afecta la alimentación a la calidad del esperma y los óvulos?

Una mala alimentación puede afectar de forma negativa a la fertilidad tanto de los hombres como de las mujeres. Actualmente tanto la calidad del semen con de los óvulos se ha visto disminuida por el estrés oxidativo. Mantener una alimentación adecuada, rica en macronutrientes y micronutrientes, es importante para el correcto funcionamiento del aparato reproductor.

Además, estar por debajo o por encima del peso saludable también afecta la fertilidad, repercutiendo en el sistema hormonal y poniendo en riesgo los órganos reproductores.

Nutrientes y fertilidad

La fertilidad de hombres y mujeres puede verse condicionada por el tipo y la cantidad de hidratos de carbonos ingeridos. Una dieta rica en alimentos de carga glucémica baja está relacionada con una mejora de la fertilidad relacionada con la ovulación y la calidad del semen.

Si hablamos de proteínas, al reemplazar las proteínas de origen animal por otras de origen vegetal, se ve favorecida la ovulación.

En este grupo de alimentos se incluyen las grasas. La ingesta elevada de grasas saturadas influye negativamente en la cantidad de espermatozoides. También incrementan la resistencia a la insulina, que aumenta el riesgo de sufrir alteraciones en la ovulación y la calidad del esperma.

Mantener una dieta rica en grasa monoinsaturadas tiene un efecto beneficioso en la salud de la fertilidad.

Importancia de las vitaminas en la fertilidad

Un aporte de vitaminas adecuado es imprescindible para la fertilidad. Los niveles bajos de ácido fólico se asocian con un un mayor riesgo de presentar alteraciones de la ovulación, retraso del crecimiento intrauterino y nacimiento prematuro. La ingesta de folato no solo es importante en la mujer, sino también en el hombre, ya que ayuda a mejorar la cantidad y calidad de los espermatozoides.

Por su parte la vitamina A, presente en proteínas de origen animal (leches enteras, carnes grasas, pescados) y en verduras y hortalizas de color naranja (zanahoria, calabaza, naranja…), protege del daño oxidativo a óvulos y espermatozoides, además de facilitar la implantación del óvulo una vez fecundado. El consumo de suplementos de beta-caroteno se asocia a una mayor cantidad, calidad y motilidad de los espermatozoides.

La vitamina D favorece la síntesis de la hormona antimülleriana, mejorando la reserva ovárica en la mujer. La deficiencia de esta vitamina también afecta la calidad y cantidad de espermatozoides.

También son esenciales la vitamina C y E, ya que contrarrestan los efectos del estrés oxidativo en los óvulos y espermatozoides.

Podemos encontrar la vitamina C en frutas y verduras, y la vitamina E, sobre todo en las grasas como el aceite de oliva, los frutos secos y las semillas.

Consumo de minerales y fertilidad

El calcio tiene un papel fundamental en la espermatogénesis y la motilidad, así como en la reacción de acrosoma del espermatozoide, que es imprescindible para la fecundación del óvulo.

Por su parte el hierro favorece la ovulación, además de intervenir en la implantación del óvulo fecundado. Este se encuentra de forma natural en las legumbres, carne, espinacas, entre otros alimentos.

El zinc, presente en alimentos como el marisco, el huevo y las legumbres, también tiene un papel importante, ya que protege a óvulos y espermatozoides del daño oxidativo. En los hombres este mineral además es importante para el desarrollo testicular e influye en la cantidad y movilidad de los espermatozoides.

Otro nutriente esencial es el selenio, que ayuda a disminuir el daño ocasionado por el estrés oxidativo en los espermatozoides y óvulos. Podemos encontrarlo en pescado, marisco y cereales integrales.

Influencia del peso en la fertilidad

El exceso de peso en las mujeres puede aumentar los niveles de estrógenos, causando ciclos menstruales irregulares y afectando la ovulación. Estudios demuestran que si una mujer con sobrepeso, que tiene problemas para lograr el embarazo, pierde entre el 5% y el 10% de su peso, las posibilidades de concebir aumentan significativamente.

En los hombres el sobrepeso y la obesidad puede reducir los niveles de testosterona, afectando a la producción de espermatozoides. Además, una gran cantidad de grasa abdominal está asociada a un aumento de la aromatasa, una enzima encargada de convertir la testosterona en estrógenos, lo que afecta a la producción de esperma.

No solo el sobrepeso afecta a la fertilidad, un peso insuficiente puede comprometer en las mujeres el funcionamiento de las hormonas pituitarias, que se encargan de regular el ciclo ovulatorio.

En los hombres la relación entre bajo peso y fertilidad no está muy estudiada, pero se ha observado que puede afectar la calidad y cantidad de esperma.

Recomendaciones para mejorar la fertilidad

Para mejorar la fertilidad y las probabilidades de concebir es importante mantener un peso adecuado y una dieta equilibrada con todos los nutrientes, vitaminas y minerales necesarios. En caso de que la dieta no aporte una cantidad suficiente, será necesario tomar suplementos alimenticios.

Además, una actividad física moderada es clave para mejorar la fertilidad en hombres y mujeres, especialmente en quienes presentan exceso de peso.

También se recomienda moderar el consumo de bebidas alcohólicas y aquellas que contenga cafeína, así como evitar el uso de tabaco.

IMF Reproducción Asistida

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