Consejos para el cuidado de tus pies en piscinas

4.5
06

Los pies son una de las partes de nuestro cuerpo que están más expuesta a contraer todo tipo de infecciones, ya que están en contacto directo con superficies en las que se acumula agua estancada en piscinas, duchas, vestuarios, etc.

Juan Iruela, podólogo en Clínica Podoactiva Alcalá, explica que entre las infecciones más habituales que se pueden contraer en las piscinas se encuentran las producidas tanto por bacterias, hongos y virus, siendo estas las más comunes, produciendo una verruga plantar o popularmente conocida como papiloma.

Cómo prevenir las infecciones en los pies cuando vamos a la piscina

“La utilización de chanclas en estos espacios es uno de los hábitos que más pueden ayudarnos a prevenir la aparición de este tipo de patologías, ya que caminar descalzos es uno de los principales métodos de contagio. Las chanclas actúan como barrera”, señala el especialista.

Otra de las medidas de prevención es mantener una buena higiene del material de piscina (chanclas y toallas), lavándolas cuidadosamente al volver de la piscina para así evitar que estos microorganismos se mantengan en ellas.

La higiene de nuestros pies también es fundamental para eliminar los posibles microorganismos que nos producen dichas infecciones antes de que germinen en piel y uñas.

A su vez, secar en profundidad los pies (sobre todo entre los dedos) evitará que estén continuamente húmedos, ya que “estos microorganismos proliferan de mejor manera en ambientes húmedos, con calor y donde no les dé mucho el sol, como pueden ser los espacios interdigitales que tenemos entre dedo y dedo” aclara Iruela.

Si el problema de humedad es debido a una sudoración excesiva (hiperhidrosis) lo recomendable es emplear productos como el talco o desodorantes de pie para evitar este aumento de la sudoración.

Verrugas plantares: más comunes durante el verano

Las verrugas son más comunes por diversos motivos:

Principalmente porque pasamos más tiempo en piscina y lugares en los que podemos encontrar agua estancada, por lo tanto nuestras horas de exposición a los microorganismos causantes de las infecciones es mayor.

Por otra parte, tal como apunta el especialista en podología de Podoactiva “el calor más elevado hace que los microorganismos sobrevivan mejor en las zonas de agua estancadas ya que tiene un campo de cultivo idóneo (humedad y calor) para poder proliferar durante más tiempo sin un huésped (nuestro cuerpo)”.

Si se produce alguna infección o patología en los pies es necesario acudir al podólogo para recibir el tratamiento adecuado y restablecer la salud de esta zona del cuerpo.

Más información sobre esta tema en el blog de Podoactiva.

Juan Iruela, experto en podología de Clínica Podoactiva Alcalá (Alcalá de Henares)

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *