Mastopexia: Realza la forma de tu pecho

La genética, la edad, el efecto de la gravedad, los embarazos, las lactancias, los constantes aumentos y pérdidas de peso… son algunos de los factores que hacen que el pecho de la mujer pierda firmeza. Esto provoca que la mama sufra un aplanamiento en su polo superior, produciéndose una caída tanto del seno como del complejo areola-pezón.

La cirugía de elevación de mamas, a la que se conoce técnicamente como mastopexia, es una intervención quirúrgica cuyo objetivo es realzar y elevar las mamas, dotando al pecho de una forma más atractiva y juvenil. Con esta sencilla operación se consigue un resultado natural y altamente satisfactorio.

Hay que saber diferenciar entre un aumento y un levantamiento de pecho. La mastopexia, como ya hemos comentado anteriormente, tiene como objetivo levantar los pechos caídos, mientras que el aumento de pecho busca hacer el seno más grande. Ambos procedimientos no son excluyentes; de hecho, se suelen combinar.

Ahora bien, es fundamental que el cirujano analice los intereses de cada una de las pacientes, porque no es lo mismo querer un pecho más grande que un pecho más alto y firme.

¿Cómo es la intervención de mastopexia?

La elevación de pecho puede realizarse con o sin prótesis mamarias. La elección de un tratamiento o de otro depende de las características del pecho y de los deseos de la mujer.

Elevación de pecho con prótesis mamaria

Este procedimiento quirúrgico se realiza cuando, además de elevar la mama y el pezón, se desea dotar al seno de más volumen.

Para lograrlo se coloca un implante en posición submuscular, es decir, por detrás de la pared muscular. Una vez elevada la mama se elimina el sobrante de piel. La intervención se realiza bajo anestesia general, y tiene una duración aproximada de hora y media.

La cicatriz resultante tras la intervención puede ser periareolar (alrededor de la areola), periareolar con prolongación vertical, con forma de “T” invertida, submamaria (en la parte baja del pecho, oculta en el pliegue mamario) o axilar (en la zona de la axila).

Elevación de pecho con grasa propia

Es una solución ideal si la paciente no desea un gran incremento de volumen. Con esta intervención se consigue un doble objetivo: se eleva el pecho y se elimina la grasa de aquellas zonas en las que se acumula. La grasa se extrae del abdomen, de los muslos, de los costados… mediante una liposucción. Una vez extraída, la grasa se purifica y se inyecta directamente en las mamas.

Elevación sin prótesis mamarias

Este tipo de mastopexia se realiza cuando la paciente cuenta con suficiente tejido glandular y no existe el deseo de aumentar el tamaño del pecho.

Para ello se remodela el tejido existente, es decir, la piel, la glándula mamaria y el tejido graso. Es un procedimiento muy habitual cuando se quiere disminuir el tamaño del pecho, lo que se conoce como mastopexia de reducción.

¿Cómo es la recuperación de la intervención?

Es fundamental que tras la intervención la paciente guarde reposo durante una semana. El cirujano suele colocar un vendaje durante 2 a 3 días para fijar los resultados del levantamiento de pecho que, posteriormente, será sustituido por un sujetador deportivo sin aros, que deberá llevarse por un período de 2 a 3 semanas.

Durante los tres días siguientes a la operación pueden tomarse analgésicos para aliviar el malestar y las molestias. Durante estos primeros días la paciente debe evitar los movimientos amplios de brazos, además de que está terminantemente prohibido conducir y levantar peso. La actividad física no se puede retomar hasta pasadas 4-6 semanas.

Transcurrida una semana y, en función de la evolución, se pueden quitar los puntos y, dependiendo del trabajo de la paciente, se podrá reincorporar al trabajo.

Dr. Julio Puig: especialista en mastopexia y director de las clínicas DrPuig.com
Dr. Julio Puig en Masquemedicos

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