Rejuvenece rostro y cuello con el lifting facial

La piel y, especialmente la piel que cubre nuestro rostro que es mucho más delgada y fina que la de otras zonas del cuerpo, se encuentra expuesta y sometida a diversos factores tanto externos como internos que la van envejeciendo y debilitando.

La piel del rostro actúa como barrera protectora ante todo tipo de agresiones del medio ambiente, protegiéndonos de los agentes atmosféricos (radiación solar, sequedad…) e infecciosos. Además, su calidad se ve afectada por el paso del tiempo, el ritmo de vida del individuo (no es igual la piel de una persona que lleve una vida activa que la de una persona sedentaria), la herencia genética, el estrés

Todos estos factores unidos provocan que durante el transcurso de los años vayan apareciendo los tan temidos “signos de envejecimiento,” que son especialmente visibles en la cara y el cuello.

Normalmente, los signos más evidentes son:

  • Pequeñas arrugas.
  • Pérdida de volúmenes y texturas.
  • Disminución de la consistencia de la piel del rostro.
  • Disminución de las fibras elásticas.
  • Pérdida del contorno de la barbilla y del cuello.
  • Aparición de signos de atrofia y de una progresiva flacidez.
  • Aparición de surcos y pliegues que hacen que la expresión pierda definición.
  • Aparición de pliegues en las comisuras de la boca y en la base de la nariz.

Todo esto hace que la persona presente un rostro envejecido, con aspecto cansado y triste.

Con el objetivo de recuperar ese aspecto juvenil, fresco y vibrante se ha desarrollado una técnica completamente efectiva y natural, que ayuda a suavizar la piel y quitar años de encima al paciente, a la que se conoce como lifting o estiramiento facial.

¿En qué consiste el lifting facial y de cuello?

La ritidectomía o lifting de cara y cuello es una intervención compleja cuyo objetivo es revertir -en la medida de lo posible- los signos del envejecimiento de la cara y el cuello.

Antes de acometer la intervención, el cirujano debe realizar un estudio pormenorizado de las posibilidades de la cara del paciente y del grado de envejecimiento cutáneo existente, para determinar el modo de abordaje más adecuado a sus necesidades y posibilidades.

Hay que tener muy en cuenta que el lifting nunca debe modificar o alterar los rasgos faciales del paciente; buscamos rejuvenecer el rostro y mejorar el contorno facial, no modificar a la persona. Para conseguir nuestro propósito, la piel no debe tensarse en exceso, ya que el resultado puede ser demasiado artificial.

Durante el procedimiento se tensa la piel y los músculos de la cara y del cuello, eliminando la piel sobrante y adaptándola al nuevo contorno. Los músculos se aprietan, reorganizando la estructura subyacente de la cara.

Con el lifting -siempre que sea necesario- también se pueden eliminar las pequeñas adiposidades presentes en zonas localizadas como las mejillas.

Las incisiones necesarias para realizar la intervención se realizan rodeando el lóbulo de la oreja y ascendiendo hacia el cuero cabelludo, por lo que las cicatrices quedan totalmente ocultas, y van desapareciendo poco a poco.

Se trata de una intervención que puede combinarse con otros procedimientos quirúrgicos faciales como la blefaroplastia o cirugía de párpados, el lifting de cejas, el estiramiento de la frente, la liposucción de la zona de la papada…

Dr. González-Fontana: cirujano experto en lifting facial
Dr. González-Fontana en Masquemedicos

Dr. Ramón González-Fontana

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *