Blefaroplastia: la cirugía de párpados caídos y bolsas en los ojos

A medida que vamos envejeciendo la piel comienza a perder su rigidez habitual, volviéndose cada vez más flácida y apareciendo las tan temidas arrugas. Esta pérdida de rigidez afecta a todo el cuerpo, pero es especialmente visible en los tejidos faciales. Los ojos y la piel que los rodea no son ajenos al paso del tiempo.

El envejecimiento suele provocar que la mirada pierda viveza, pero no solo eso, la caída de los párpados superiores causa problemas de visión, las bolsas que aparecen debajo de los ojos pueden provocar que el rostro presente un aspecto fatigado…

Hay que tener en cuenta que los párpados se componen de piel, músculo y grasa. Con la edad, los músculos se debilitan y no pueden mantener la piel fuerte. Además, el colágeno, que es una proteína que da estructura a nuestras células proporcionando tersura, firmeza y elasticidad a la piel, se degrada, acelerando el envejecimiento.

La blefaroplastia, también conocida como cirugía de párpados, es la solución ideal para todos estos problemas. Con esta intervención se puede tratar el párpado superior, el párpado inferior o en ambos párpados a la vez, eliminar las bolsas de los ojos…

Esta cirugía puede realizarse tanto por razones estéticas como por razones funcionales, es decir, ayuda a mejorar tanto la forma como la apariencia de los ojos.

¿Cómo se eliminan las bolsas de los ojos?

La principal causa para la aparición de bolsas debajo de los ojos es la grasa. Los ojos cuentan con depósitos de grasa a su alrededor que ayudan a protegerlos. Sin embargo, a medida que vamos envejeciendo, la membrana que contiene la grasa se debilita, lo que provoca que la grasa se deslice hacia fuera ocupando nuevos espacios debajo de la piel. El factor genético también juega un papel fundamental en la aparición de las bolsas.

Las bolsas provocan que el rostro presente un aspecto fatigado, cansado. Para tratarlas, se realiza lo que se conoce como “blefaroplastia inferior” que permite eliminar el exceso de piel y grasa que se acumula debajo del ojo.

Con esta intervención se eleva el párpado inferior devolviendo a la cara un aspecto más vivo. Las incisiones se realizan 1 mm por debajo de las pestañas. Las cicatrices son casi invisibles. En algunos casos se pueden mejorar los surcos de las ojeras mediante la recolocación de la grasa. Durante la intervención se esculpe la grasa y se tensa el músculo subyacente con el objetivo de conseguir el aspecto final deseado.

Para tratar las bolsas de los ojos también se puede realizar lo que se conoce como “blefaroplastia transconjuntival”. Una intervención indicada para aquellos pacientes que no tienen un exceso de laxitud en la piel o en el músculo del párpado, y cuyas bolsas no son muy pronunciadas.

La incisión se realiza entre los párpados y el globo ocular. Es menos agresiva que la blefaroplastia de tipo inferior, ya que no afecta a la piel. No requiere de suturas y no deja ningún tipo de cicatriz.

¿Se puede mejorar la visión con la corrección de párpados caídos?

Como hemos comentado anteriormente, la caída de los párpados superiores provoca problemas de visión en quienes la padecen, algo que dificulta la actividad diaria.

A partir de microincisiones sobre el pliegue natural de los párpados superiores, se puede eliminar la piel y la grasa sobrante y elevar sutilmente la cola de la ceja para ampliar la línea de visión del paciente.

A esta intervención se la conoce como blefaroplastia superior; su resultado es duradero y permite que el paciente mejore su imagen personal, su autoestima y la confianza en sí mismo.

¿Cómo es la cirugía de párpados y su recuperación?

Se trata de una intervención con la que se consiguen resultados duraderos y estables.

  • En función del caso a tratar la operación se prolonga durante una hora.
  • Se realiza con la ayuda de anestesia local y sedación suave, y no es necesario el ingreso hospitalario.
  • Recomendable no realizar ejercicio en 1-2 semanas.
  • Se puede volver a la actividad normal en 3-5 días.
  • A los 10 días suelen desaparecer los hematomas y moretones. Es aconsejable salir a la calle con gafas de sol durante los primeros días para evitar tirantez o picor.

La intervención puede combinarse con tratamientos con bótox y/o estiramientos faciales para revitalizar la cara. Eso sí, no es un remedio para eliminar las patas de gallo ni las ojeras oscuras y pigmentadas.

Dr. Julio Puig (DrPuig.com): especialista en blefaroplastias
Dr. Julio Puig en Masquemedicos

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