¿Cómo aligerar la carga emocional en la reproducción asistida?

Someterse a un tratamiento de reproducción asistida es un proceso complicado no solo a nivel físico, sino también emocional y psicológico, tanto para la mujer como para la pareja.

Enfrentar el diagnóstico, iniciar el tratamiento, soportar la espera, afrontar resultados negativos, y asumir la posibilidad de que el embarazo no se produzca o no llegue a término, es parte de la carga emocional que supone la decisión de intentar tener un hijo mediante reproducción asistida.

A continuación compartimos algunas recomendaciones para reducir el impacto emocional que supone un tratamiento de reproducción asistida, en la mujer y en la pareja.

Recomendaciones para disminuir la carga emocional

Entre un 15% y un 45% de las parejas abandona los tratamientos de reproducción asistida por la presión a nivel psicológico que suponen. Por eso, cuando una pareja inicia un tratamiento de este tipo, debe ser consciente de la importancia de controlar sus emociones durante este largo proceso.

El primer paso es aceptar la situación, asumir que hay una dificultad para concebir y no asustarse ante los sentimientos de tristeza o frustración, sino identificarlos y modificarlos, generando emociones más adaptativas. Enfocando así el problema hacia la búsqueda de una solución, mirando hacia adelante con actitud positiva.

Es muy importante ser realista, ajustando las expectativas a la realidad sin llegar a un extremo negativo. Se debe luchar por mantener un equilibrio, no tomar decisiones en momentos donde primen las emociones intensas y tomarse el tiempo necesario, sin precipitarse.

Puede resultar muy difícil, pero mantener el estrés controlado es imprescindible. Los niveles altos de estrés reducen las posibilidades de fecundación del óvulo y aumentan el riesgo de sufrir un aborto.

La Sociedad Española de Fertilidad destaca además la importancia de reforzar la comunicación en la pareja durante todo el proceso, sin que esto signifique estar constantemente hablando del asunto. También sugieren practicar deportes y activar la vida social, realizar actividades de ocio, que mantengan la mente ocupada, y disminuyan el nivel de ansiedad. La vida en pareja no debe centrarse únicamente en conseguir el embarazo.

La asistencia a grupos de mujeres y parejas que están atravesando la misma situación también puede ser de gran ayuda.

Grupos de mujeres y parejas con las mismas dificultades

En estos grupos encontrarán personas con diferentes situaciones que comparten sus experiencias y sentimientos, de esta manera verán que no están solos, y que otros pueden comprender sus emociones y frustraciones. La dificultad para tener un hijo supone un gran desgaste emocional tanto para la mujer como para la pareja, por esta razón en el Instituto Madrileño de Fertilidad IMF se realizan estos encuentros de forma periódica con el objetivo de cuidar el estado emocional de los pacientes.

En el caso de las mujeres que deben someterse a un tratamiento de ovodonación para lograr el embarazo, puede manifestarse un sentimiento de fracaso, rechazo y culpa por no haber intentado antes tener un hijo, tristeza por tener que asumir que su hijo no se parecerá a ella…

Aparecen dudas como:”¿Querré igual al niño aunque no tenga mis genes?”, “¿sentiré rechazo por el bebé?”. Emocionalmente este es uno de los casos más difíciles, ya que la mujer debe aceptar que solo logrará la gestación con material genético de otra persona. Compartir estos sentimientos con otras mujeres que estén pasando por el mismo trance ayuda a evitar el aislamiento y a tomar una nueva perspectiva.

También supone una gran carga emocional el haber intentado varias veces concebir mediante reproducción asistida sin éxito. Quienes atraviesan esta situación hablan de sentimientos de soledad e incomprensión, y de la pérdida de la esperanza con cada intento fallido. Los grupos de apoyo serán un lugar seguro donde compartir sus experiencias y recuperar la motivación. En estos casos también puede ser necesario el apoyo de un profesional de la psicología, para enfrentar con éxito los altibajos emocionales durante este proceso.

Asistencia psicológica

Contar con apoyo psicológico durante el tratamiento de reproducción asistida puede resultar vital para la mujer y la pareja. De hecho, la Sociedad Española de Fertilidad recomienda que las parejas que se hayan sometido a tres ciclos consecutivos acudan a un especialista en psicología. Incluso los médicos suelen incluir esta consulta como requisito para continuar con el tratamiento de fertilidad.

Es de gran ayuda tener a alguien a quien poder contarle libremente todas las emociones y frustraciones, la ansiedad y el estrés por no conseguir resultados, los conflictos que puedan originarse en la pareja, la sobrecarga familiar…

El apoyo psicológico, además de animar a las parejas en los momentos difíciles, puede enseñarles diversas herramientas para controlar el estrés y combatir la ansiedad, técnicas de autocontrol que les ayuden a disminuir la carga emocional. Contribuyendo esto a una mayor cohesión en la pareja, y evitando el abandono del tratamiento.

Afrontar la dificultad para tener hijos y el tratamiento de fertilidad, no es fácil, y tiene una carga emocional muy importante, pero poniendo en práctica estas recomendaciones es posible seguir adelante, y mantenerse firme hasta alcanzar el objetivo de tener un hijo.

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