Envejecimiento y salud ocular

Con el envejecimiento la vista va perdiendo su eficacia. Existen diversas patologías asociadas a la edad que afectan a la visión. A continuación explicamos cada una de ellas y el tratamiento adecuado.

Envejecimiento del cristalino, principal causa de presbicia y cataratas

El cristalino es una lente que se encuentra por detrás del iris y delante del cuerpo vítreo. La función del cristalino es enfocar a diferentes distancias. Con el paso de los años, esta lente va perdiendo flexibilidad, lo que afecta a esa capacidad de enfoque a diferentes distancias. Esta merma en las funciones del cristalino, llamada presbicia o vista cansada, aparece entre los 40 y los 45 años y se agrava de manera progresiva.

Por esta razón, a partir de esa edad, es normal tener problemas para ver en las distancias cortas (leer, ver la pantalla del teléfono móvil, coser…) y necesitar gafas con lentes convergentes. Asimismo, y gracias a los avances en Oftalmología, la presbicia puede corregirse también mediante cirugía para prescindir de las gafas.

En las cataratas, el cristalino pierde su transparencia. Las personas afectadas por esta patología manifiestan visión borrosa y otras anomalías visuales. Esta pérdida de transparencia está asociada al envejecimiento, por lo que el 60% de las personas mayores de 70 años la padecen.

Cuando las cataratas avanzan es necesario recurrir a la cirugía ocular para darles solución. En la intervención se sustituye el cristalino por una lente intraocular artificial.

Enfermedades de retina: DMAE

La DMAE (Degeneración Macular Asociada a la Edad) es una enfermedad de la retina cuyo principal factor de riesgo es la edad, ligada a factores genéticos y ambientales, como fumar, tener sobrepeso, malos hábitos nutricionales, patologías circulatorias, hipertensión arterial, exposición excesiva a la radiación ultravioleta…

Esta patología afecta a la mácula, una pequeña zona situada en la parte central de la retina encargada de la agudeza visual y de la visión central. Por este motivo, los pacientes con DMAE tienen dificultades para apreciar los detalles, el movimiento, la nitidez o el detalle.

Progresivamente, van viendo cada vez más borroso o “nublado” en la región central del campo visual, lo que origina dificultades para reconocer rostros, leer, escribir, conducir, coser o realizar diferentes tareas de precisión y motricidad fina a pesar de que no tienen ningún problema para desenvolverse por la calle o en casa porque la visión periférica no se ve afectada.

Variantes de la DMAE

La degeneración macular puede presentarse en dos variantes:

  • Degeneración macular seca, también llamada atrófica. En este caso, la visión se pierde de manera progresiva y lenta. Es la DMAE más frecuente, pero sus efectos son menos traumáticos. Por regla general se presenta en ambos ojos.
  • Degeneración macular exudativa o húmeda. Este tipo ocurre de repente y avanza mucho más rápido, por lo que sus efectos son más severos, tanto a nivel visual como emocional. En estos casos el paciente ve su calidad de vida muy deteriorada de manera muy repentina, ya que se ven afectadas funciones cotidianas como leer, conducir, ver la televisión e incluso manejar dinero o reconocer a sus allegados. Generalmente aparece en un solo ojo, pero en el 40% de los casos el otro ojo se ve afectado en los siguientes 5 años.

El pronóstico y seguimiento de esta enfermedad ha avanzado en los últimos años con el uso de técnicas como la angiografía OCT, que permite visualizar con extraordinario detalle los vasos de la retina de manera más cómoda y menos invasiva para el paciente.

En la DMAE húmeda, los tratamientos con fármacos antiangiogénicos ofrecen un resultado excelente y recientemente se han obtenido en investigaciones resultados positivos también en la forma seca de esta patología.

Glaucoma

El glaucoma es un grupo de enfermedades neurodegenerativas que se caracteriza por la presencia de una lesión en el nervio óptico, causada por el aumento de la presión intraocular. Esta elevación en la presión ocular aparece debido a un desequilibrio entre la producción de humor acuoso, y su evacuación mediante el sistema natural de drenaje del ojo.

Dado que los daños que se producen en el nervio óptico no son reversibles, es imprescindible diagnosticar a tiempo esta patología para darle el tratamiento más adecuado ya sea a través de medicación o de cirugía láser.

Agujero macular

Como su nombre lo indica, se trata de un agujero que se produce en la mácula, es decir, la parte central de la retina que se encarga de la visión central y de detalle. Acciones como leer o coser, son posibles gracias a la mácula.

Los agujeros maculares están asociados al envejecimiento del ojo, presentándose frecuentemente en personas mayores de 60 años.

Cuando el agujero macular es pequeño, puede tratarse mediante una inyección intraocular de un fármaco llamado ocriplasmina. Si se trata de un agujero mayor el tratamiento será una intervención de microcirugía ocular llamada vitrectomía.

En la vitrectomía se trabaja desde el interior del globo ocular eliminando todas las tracciones sobre el agujero macular, se suele dejar un gas intraocular que obliga al paciente a mantenerse cabeza abajo durante algunos días tras la cirugía.

En algunos casos, en los que el paciente no pueda guardar esta posición, en lugar de utilizar este gas, se deja aceite de silicona en el posoperatorio.

La mejor manera de prevenir las enfermedades oculares y conservar en el mejor estado posible nuestra visión a pesar del envejecimiento es mantener un estilo de vida saludable y acudir regularmente a la consulta con el oftalmólogo para realizar las revisiones pertinentes y prevenir patologías graves.

Vissum Corporación Oftalmológica

Vissum, Corporación Oftalmológica en Masquemedicos

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