Cómo encontrar y mantener la motivación en la vida

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Cuando tenemos motivaciones, nos sentimos realizados y encontramos el sentido de nuestra vida. Si no tenemos nada que nos motive, el sentimiento que nos invade es de desanimo y desilusión.

La mayoría de las personas en nuestra sociedad, vivimos en una vida definida por la rutina: el trabajo, las obligaciones… que ocupan la mayor parte de nuestro día. Por esta razón es muy fácil caer en el desgano, empezar a vivir en piloto automático, y aunque hagamos muchas cosas, nada llena el vacío que sentimos.

Al hablar de motivaciones, no nos referimos a tener grandes objetivos, sino a aquello que encontramos en nuestro ámbito social, en nuestra familia, en nuestras aficiones, en el deporte. La motivación refiere a la energía previa a la acción, aquella que nos conduce a la misma, y define los motivos necesarios para actuar.

Muchas veces buscamos la motivación en otras personas y no en nosotros mismos, y esto es un error, esto se define como motivación intrínseca, y puede derivar en un problema de dependencia emocional y/o en una baja autoestima.

La motivación nace cuando le damos un sentido a nuestras acciones en la vida. No nos referimos a las metas que alcanzamos con estas acciones, sino a la forma en la que nos sentimos haciéndolo y que nos lleva al bienestar.

¿Por qué puede ser difícil motivarnos?

La motivación, tal como explicamos, es el motivo por el que tomamos determinada acción. Sin embargo, aunque muchas veces somos conscientes de que debemos hacer algo por nuestro propio bien (hacer ejercicio, realizar una tarea pendiente, estudiar para un examen, hacer algo que nos hemos propuesto…), no logramos reunir las fuerzas para, finalmente, llevarlo a cabo. Soñamos con los resultados que obtendremos, pero no encontramos el momento, ni las ganas necesarias para hacerlo.

La razón de que esto suceda es que le damos mayor importancia al dolor o a la pereza que sentimos al realizar esta acción, que al placer y satisfacción que nos aportará el efecto de la misma. Por ejemplo: tenemos que estudiar para un examen que será en dos semanas. Vamos dejando para después el momento de estudiar, porque el “dolor” y la pereza que nos supone comenzar a hacerlo es mayor que el dolor de posponerlo. Hasta que llega un momento en el que el dolor de suspender este examen está por encima de la pereza y el propio dolor causado por comenzar la acción de estudiar. Entonces, nos ponemos manos a la obra -normalmente un día antes- esperando aprobar.

¿Cómo lograr motivarnos y mantener esa motivación?

Fijar metas concretas

Define claramente tus metas y ponles una fecha para realizarlo. Acabar una tarea, ir al gimnasio, desayunar todas las mañanas…

Evita las metas ambiguas que resultan fáciles de incumplir (estar en forma, ser más estudioso/a).

Visualiza tu objetivo

Imagínate cómo te sentirás cuando alcances el objetivo fijado. Las emociones positivas son las que mueven nuestras acciones, mucho más que los factores racionales.

No te castigues cuando falles

Aunque no hayas realizado la tarea que te has propuesto en un día, o durante un tiempo, no tires la toalla. Fallar de forma puntual no supone un contratiempo ni un fracaso, a no ser que dejemos que se convierta en una costumbre.

Piensa por qué has fallado, y cuáles son las cosas que podrías cambiar en el futuro.

Piensa en positivo

Los pensamientos influyen en la manera en que afrontamos cada paso en nuestra vida. Céntrate en tu discurso interno, en gestionar la influencia que este ejerce, sé consciente de que tu estado mental es la clave para conseguir los objetivos que te has propuesto.

Crea hábitos para mantener la motivación

Es importante tener en cuenta que la motivación no es permanente, sino que es imprescindible adoptar el hábito de mantenernos motivados para alcanzar nuestras metas. Es necesario realizar pequeños esfuerzos cada día para lograr los resultados deseados.

La motivación es la que nos da un porqué en nuestras vidas. Sin tener un motivo no llevaríamos a cabo acciones y no tendríamos la capacidad de esforzarnos para lograr eso que nos proponemos.

Clínicas Origen, especialistas en Psicología y Psiquiatría

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Clínicas Origen es la red de centros especializados en Psicología y Psiquiatría más grande de España. Utilizan las técnicas más avanzadas en el tratamiento personalizado de diferentes problemas de salud mental.
Cuentan además con un equipo de profesionales formado por psicólogos y psiquiatras expertos, con amplia formación en estas áreas. ofreciendo así la excelencia en todas sus terapias.
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