Otoplastia: adiós a las orejas de soplillo

Las orejas con forma de “soplillo” o de “asa” afectan al 5% de la población y se pueden corregir mediante otoplastia. Las “orejas de soplillo” son una malformación u anomalía que se produce cuando la estructura cartilaginosa llamada antehélix, está aplanada o cuenta con poca curvatura o convexidad, y por ello el tercio superior de la oreja se ve despegado.

El pabellón auricular se desarrolla durante la gestación, concretamente, de la 6ª a la 16ª semana. A los tres años ha alcanzado el 85% de su tamaño, y no es hasta los cinco años cuando alcanza su tamaño definitivo. Durante la edad adulta solamente crece el lóbulo de la oreja.

En ocasiones, se produce un despegamiento global de toda la oreja, cuando hay una falta de curvatura más extensa o cuando la concha también esté despegada. Esta deformidad, en la mayoría de los casos, tiene su origen en la herencia genética.

¿A partir de qué edad se recomienda la cirugía estética para corrección de las orejas?

La corrección de las orejas de soplillo mediante otoplastia puede realizarse tanto en niños como en adolescentes como en adultos, con resultados similares.

A la hora de intervenir a un niño es fundamental esperar a los 3 años, cuando el cartílago ha madurado. Además, es un buen momento para afrontar la intervención ya que se realiza antes de su escolarización, lo que puede evitar situaciones de acoso escolar. Hay que tener en cuenta que las orejas de soplillo pueden provocar complejos y un trastorno de relación serio.

Ahora bien, es fundamental que el niño sea consciente de lo que supone la intervención, y que muestre su deseo por cambiar la forma y la posición de sus orejas.

En muchas ocasiones son los padres lo que toman la decisión por el niño, y cuando le preguntamos resulta que éste no estaba preocupado y no deseaba operarse.

¿Cómo es la intervención de otoplastia para corregir orejas de soplillo?

La mayoría de casos tiene una solución sencilla, basta con dar forma al antehélix (pliegue de la oreja) y “pegar” las orejas para que queden en una posición natural. Los resultados son permanentes.

  • La corrección del pabellón auricular se realiza mediante la remodelación del cartílago; lo que permite modificar cualquier clase de malformación.
  • En función del caso, se pueden realizar desde pequeños cortes hasta excisiones de una pieza del cartílago.
  • El abordaje más habitual es por detrás de la oreja, para que las cicatrices queden escondidas y vayan desapareciendo con el transcurso de los días.
  • Habitualmente se intervienen las dos orejas, para buscar la mayor simetría posible.
  • La intervención se realiza bajo sedación con una infiltración local de anestesia en las orejas para que no exista dolor.
  • La otoplastia para corregir orejas de soplillo no suele prolongarse por más de una hora.

Postoperatorio de la corrección de orejas despegadas

Tras la cirugía, el cirujano envuelve cuidadosamente la cabeza y las orejas del paciente con vendajes realizados con un tipo especial de algodón, que servirá para proteger las orejas durante las etapas iniciales de curación.

El paciente deberá permanecer un par de horas en el centro médico y, en función de su evolución, recibirá el alta junto con los cuidados a seguir en casa y la cita para la primera cura en la consulta (24-48 horas después de la intervención).

En la primera visita tras la intervención el doctor retirará los vendajes iniciales y los sustituirá por una diadema suave, que deberá utilizarse tanto como sea posible durante la siguiente semana, hasta que la hinchazón se haya disipado.

El paciente debe tratar de mantener la cabeza elevada tanto como sea posible en los primeros días para que los moratones y la hinchazón desaparezcan más rápido. Se aconseja dormir boca arriba para evitar ejercer presión sobre las orejas.

Tampoco se aconseja lavarse el pelo ni utilizar el secador mientras no se hayan retirado las vendas. Si el paciente siente dolor el cirujano puede recetar medicamentos para aliviar las molestias y ayudar a la curación.

El paciente podrá reincorporarse a su trabajo y/o centro de estudios a los 3-7 días. Ahora bien, se deben evitar los deportes de contacto y la actividad vigorosa hasta que los oídos hayan sanado completamente.

A partir de la segunda semana pueden apreciarse ya los resultados, que son totalmente definitivos a los 3 meses. Hay que tener en cuenta que el proceso de curación no es ni inmediato ni milagroso, lleva un tiempo, las orejas no adoptarán su apariencia final hasta que se hayan curado completamente.

Clínicas Dr. Moltó, especialistas en otoplastias
Dr. Moltó en Masquemedicos

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