Reducción de pecho y cicatrices ¿son evitables? ¿cómo podemos atenuarlas?

5/5 - (1 voto)

La reducción de pecho, al igual que sucede con el aumento de mamas, implica incisiones en la piel. Las cicatrices son inevitables con cualquier cirugía invasiva. Pero esto no quiere decir que se vaya a contar con cicatrices significativas para el resto de la vida.

Hay formas de reducir el impacto de las cicatrices tanto durante como después de la cirugía.

Diferentes técnicas, diferentes cicatrices

Como sucede con cualquier cirugía, la reducción de pecho produce cicatrices. Sin embargo, la extensión de las cicatrices dependerá de la técnica empleada. Existen procedimientos que requieren de cicatrices más cortas y otras técnicas que necesitan incisiones más grandes.

Reducción de pecho con incisiones “cortas”

La incisión será mínima cuando la paciente experimente una flacidez moderada y desee una reducción mínima en el tamaño de los senos (bajará un tamaño de copa).

Las técnicas con incisiones más cortas no son especialmente efectivas para reducciones de senos más grandes.

La reducción de senos con cicatriz vertical, por ejemplo, incluye dos incisiones: la primera incisión se hace alrededor de la areola y la otra se hace desde la parte inferior de la areola hacia el pliegue del seno subyacente. Una vez que se hacen las incisiones, el cirujano elimina tejido, grasa y exceso de piel antes de remodelar el seno a un tamaño más pequeño.

Debido a que las incisiones son más pequeñas, las cicatrices se condensarán en un área pequeña del seno. La mayoría de las cicatrices se encuentran en la mitad inferior del seno (debajo del pezón). Estas cicatrices no se notan por encima de la ropa y pueden cubrirse con un traje de baño.

Mamoplastia de reducción con incisiones “más grandes”

Se emplea en casos en los que la flacidez o la asimetría entre los pechos es significativa. Se suele realizar una incisión entre la areola y el pliegue debajo del pecho, otra alrededor de la areola y una última incisión horizontal debajo del seno (a lo largo del pliegue).

¿Cuál es el aspecto de la cicatriz?

Las cicatrices de la incisión quirúrgica se suelen ver como una línea delgada y elevada en la parte superior de la piel. A esto se le llama tejido cicatricial.

Al principio, el área es de color rojo o rosa. A medida que cicatriza, se va oscureciendo y aplanando.

Las cicatrices pueden tardar varios meses, incluso años en desaparecer. Si la paciente tiene la piel más oscura, puede tener un mayor riesgo de hiperpigmentación o de que las cicatrices sean elevadas y más gruesas, como es el caso de las cicatrices hipertróficas o queloides.

Las incisiones realizadas a lo largo del pliegue del seno no son tan notorias porque son horizontales y se ocultan en el pliegue del seno, o en la línea del sostén. Las cicatrices fruto de la reducción de senos no deben ser visibles en la parte superior de un bikini o un sostén.

¿Cambiarán las cicatrices con el tiempo?

Si no se tratan ni se siguen una serie de recomendaciones, las cicatrices fruto de la reducción de senos pueden volverse más notorias con el tiempo. Hay que evitar beber y fumar, tomar el sol, frotarse y rascarse el área intervenida, evitar el agua en las áreas afectadas, mantener el pecho lo más seco y limpio posible, no precipitarse a la hora de practicar deporte…

El cirujano es el mejor recurso para obtener información sobre cuidados posteriores y técnicas de reducción de cicatrices. No deben utilizarse métodos de eliminación de cicatrices de venta libre sin consultar a su médico. Algunos productos pueden aumentar el riesgo de irritación e infecciones, lo que puede hacer que el área de la cicatriz sea más notoria.

¿Cómo cuidar las cicatrices y minimizar su apariencia?

Mucho antes de que las incisiones se conviertan en cicatrices, hay que seguir las instrucciones del cirujano. Se deben emplear vendajes para el pecho adecuados, y un su sostén quirúrgico durante los primeros días. Este es el momento más importante en el proceso de curación porque es cuando comienza a formarse el tejido cicatricial.

Una vez que se han cicatrizado las incisiones, existen técnicas para minimizarlas que puedenayudar durante el proceso de curación:

Masaje de cicatrices

Se deben realizar movimientos suaves con las yemas de los dedos, de manera vertical y luego horizontal. También se debe masajear la cicatriz en círculos. Esta técnica ayuda a aumentar el colágeno y la flexibilidad, al mismo tiempo que se reducen las molestias.

Los masajes de cicatrices pueden realizarse aproximadamente dos semanas después de la cirugía. Los masajes deben ser diarios y de una duración de 10 minutos. Se puede repetir el proceso hasta tres veces al día.

Geles para cicatrices

La idea es hidratar la zona de las cicatrices para ayudar a que la piel sea más flexible. Puede ser útil usar láminas de silicona poco después de la cirugía, porque ayudan a reducir el dolor, la picazón y otras molestias. Para que los geles funcionen se deben usar todos los días, hasta lograr los resultados deseados. También son muy empleados los peelings químicos.

Láseres fraccionados

El láser fraccionado puede ser una opción para cicatrices oscuras o gruesas que ya han sanado del todo. Este tratamiento emplea láseres microscópicos que pueden tratar grandes áreas de piel a la vez. Trabajan sobre la capa superior (epidermis) y media (dermis) de la piel, lo que garantiza una eliminación profunda de las cicatrices.

Métodos quirúrgicos

Los procedimientos quirúrgicos de eliminación de cicatrices suelen dejar una nueva cicatriz en lugar de la anterior. Sin embargo, las nuevas cicatrices suelen ser más pequeñas, más finas y, con suerte, menos notorias.

Un método de eliminación de cicatrices es el injerto de piel del propio paciente. Este procedimiento se usa principalmente para cicatrices extremadamente profundas. El injerto funciona insertando piel de otra área del cuerpo (como las orejas) en la cicatriz. El resultado es una cicatriz más suave y menos profunda.

Más sobre las cicatrices de la reducción de pecho en www.gonzalez-fontana.com

Dr. González-Fontana en Masquemedicos

Dr. Ramón González-Fontana

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.