Rejuvenece tu rostro y dale volumen con tu propia grasa

El lipofilling facial es un procedimiento médico estético que permite la utilización de grasa extraída del cuerpo del propio paciente, tanto para mejorar la calidad de la piel del rostro como para resolver problemas de pérdida de volumen, aparición de arrugas y líneas de expresión. Es un tratamiento dos en uno: elimina grasa de zonas donde hay un excedente y soluciona problemas en otra.

Para conseguir la grasa y extraerla del cuerpo, se emplean técnicas de liposucción diseñadas para succionarla sin provocar daño alguno en las células grasas. La liposucción puede realizarse en cualquier área del cuerpo que presente un excedente de grasa, ya sea el abdomen, las piernas, los muslos, la espalda…

Esta grasa que se ha obtenido debe ser tratada, purificada y preparada a través del filtrado y el lavado de las células grasas, e incluso por centrifugado. Una vez que se han realizado estos tratamientos, la grasa ya se encuentra preparada para su posterior inyección en el paciente.

Como lo que se inyecta es grasa propia del paciente, desaparece completamente el riesgo de rechazo y la posible aparición de reacciones alérgicas, a diferencia de lo que puede ocurrir con productos de relleno sintéticos como el ácido hialurónico.

Además, la mayor parte de la grasa inyectada permanece en la zona tratada para siempre. Esto se debe a que estamos inyectando un tejido vivo, no un producto de duración temporal. Además, la grasa inyectada tiene un gran poder rejuvenecedor, además de recuperador, ya que es rica en células madre pluripotenciales.

¿Qué tipo de tratamientos podemos realizar en el rostro?

Las múltiples características intrínsecas de la grasa y su enorme versatilidad le permiten formar parte de numerosos tratamientos que cubren todas las zonas faciales: los labios, las mejillas, la zona de alrededor de los ojos, el mentón, la nariz, la línea de la mandíbula, los párpados superiores…

Habitualmente, suele emplearse para recuperar el volumen en aquellas zonas faciales que lo han perdido debido al paso del tiempo, o para ganar proyección en aquellas que nunca la tuvieron:

Aumento de mentón y rejuvenecimiento de párpados y de la región periorbital

Hay que tener en cuenta que a partir de la treintena, puede producirse una pérdida de volumen en la zona de alrededor de los ojos y en la parte delantera de la línea de la mandíbula o el mentón, dando la sensación de ahuecamiento y vacío.

El injerto de grasa selectiva en estas áreas mejora la armonía y el equilibro facial y, por tanto, rejuvenece el rostro de forma natural.

Lipofilling de cejas

Los huecos que se producen en las sienes debido a la pérdida de grasa provocan la caída de las cejas y dotan a la persona que lo padece de un aspecto casi cadavérico. El injerto simultáneo de grasa tanto en la sien como en la frente, corrige la pérdida de plenitud facial en el tercio superior de la cara y aumenta la inclinación de las cejas, ayudando a rejuvenecer el rostro consiguiendo una apariencia más agradable.

Aumento de labios

Con la grasa autóloga se pueden conseguir unos labios llenos, voluminosos y sensuales. Ahora bien, es fundamental asegurar siempre una forma natural y proporcionada antes de añadir volumen.

Relleno de pómulos y mejillas

La pérdida de volumen y el adelgazamiento que se produce en las mejillas y pómulos como consecuencia del envejecimiento, puede solucionarse con el relleno con grasa propia. Unos pómulos plenos mejoran el equilibrio y la armonía facial, y dan lugar a una cara más juvenil.

Corrección de imperfecciones en la nariz

La inyección de grasa permite suavizar bultos nasales y difuminar cicatrices y otro tipo de imperfecciones, irregularidades, protuberancias… esto ayuda a suavizar y refinar la nariz tratada.

Relleno de surcos nasogenianos y líneas de marioneta

La risa es fundamental para la salud del individuo pero, desafortunadamente, genera y crea arrugas nasolabiales o surcos nasogenianos. La inyección de grasa propia en la zona suaviza estas arrugas logrando una apariencia más juvenil.

Eliminar las arrugas de la frente, el entrecejo y el cuello

La transferencia de grasa hace que las arrugas parezcan menos profundas, aunque no las elimina completamente, ya que es la función del músculo frontal la que causa las arrugas y el procedimiento no paraliza el músculo. Es por eso que el tratamiento combinado de botox y transferencia de grasa produce unos resultados excelentes.

Pero, además de dar volumen y rellenar determinadas zonas, la grasa autóloga también puede utilizarse para recuperar y mejorar cicatrices faciales, tanto si su origen es traumático como si están causadas por el acné. Esto se debe a que, como hemos comentado anteriormente, las células madre que contiene el tejido graso cuentan con una gran capacidad para recuperar tejido dañado.

El tratamiento también mejora la calidad de la piel superficial sin necesidad dar volumen a través del ultrafiltrado de la grasa, que también permite disminuir las ojeras oscuras y hundidas producidas por la pérdida de la capa de grasa que se encuentra debajo de los ojos.

Dr. Julio Terrén: especialista en lipofilling facial
Dr. Julio Terrén en Masquemedicos

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