Rinomodelación: modifica tu nariz sin pasar por el quirófano

Según nuestra propia experiencia podemos afirmar que la nariz es una de las partes del cuerpo que menos gusta y que más acompleja a la gente, Por ello, la rinoplastia se ha convertido en una de las intervenciones estéticas más demandadas dentro del campo de la cirugía plástica, estética y reparadora. Según los datos que recoge la SECPRE (Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética), cerca de 80000 personas en nuestro país se someten a esta operación cada año

Sin embargo, la cifra podía ser muy superior, ya que muchos pacientes desestiman la rinoplastia por el miedo a pasar por quirófano, por el dolor de la fase posterior a la intervención, por las posibles cicatrices… Por esta razón se han ido desarrollando distintas técnicas de abordaje menos invasivas, entre las que podemos destacar la rinomodelación o rinoplastia sin cirugía.

¿En qué consiste la rinomodelación?

Una rinomodelación o rinoplastia sin cirugía consiste en la infiltración en zonas concretas de la nariz de rellenos de ácido hialurónico, un material totalmente biocompatible que no provoca rechazo por parte del cuerpo, con el objetivo de dar forma y mejorar el contorno de la nariz. Se puede modificar la nariz tanto de frente como de perfil

Estos rellenos faciales -que normalmente se usan para tratar las arrugas faciales y las patas de gallo- permiten obtener resultados casi instantáneos sin necesidad de someterse a una cirugía más compleja. Su aplicación es sencilla, el tratamiento no supera los 15 minutos de duración. Las inyecciones de ácido hialurónico contienen anestesia, por lo que el pinchazo es indoloro.

Al ser una intervención no quirúrgica el paciente se va a casa tras la aplicación del ácido hialurónico. Pueden aparecer pequeños moratones y algo de hinchazón, siempre como resultado del pinchazo.

Es un tratamiento especialmente útil para tratar problemas como:

  • Jorobas nasales
  • Punta de la nariz con muescas o caída
  • Falta de definición en la nariz
  • Puentes nasales debilitados
  • Forma plana de la nariz.
  • Protuberancias en la nariz.
  • Para corregir defectos superficiales.
  • Disimular hundimientos en el perfil de la nariz.

Aquellos pacientes que presenten deformidades nasales más grandes, problemas respiratorios por problemas diversos como la desviación del tabique o aquellos que desean una nariz más pequeña no son buenos candidatos para este procedimiento estético. Para ellos es necesaria una rinoplastia quirúrgica. Eso sí, la rinomodelación no es un tratamiento excluyente de la rinoplastia tradicional, si no que es una técnica complementaria.

Ahora bien, hay que tener muy en cuenta que el tratamiento no es para siempre, ya que el propio cuerpo irá descomponiendo el relleno dérmico poco a poco, por lo que se necesitarán tratamientos repetidos para mantener el efecto deseado.

El ácido hialurónico suele perdurar de 18 a 24 meses; si lo que se busca es un resultado definitivo el paciente deberá recurrir a una rinoplastia clásica.

Dr. Juan A. Mira: especialista en Rinoplastias
Dr. Juan Antonio Mira en Masquemedicos

Doctor Mira

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