Hasta siempre, hijo mío. La pérdida del hijo único en China

Este viernes de película os dejamos como recomendación una film no muy conocido, pero de gran detallismo y buena construcción: ‘Hasta siempre, hijo mío‘ (‘Di jiu tian chang’, o ‘So long, my son’ en el mercado internacional) del veterano director chino Wang Xiaoshuai, que fue presentada a competición el pasado Festival de Berlín, donde recibió el Oso de Plata para sus protagonistas, y tras ser recogida en la sección donostiarra de “Perlas” llegó en 2019 a los cines españoles de las principales capitales.

Hasta siempre, hijo mío. Sinopsis

En esta película seguimos, a través de los años, el duelo de un matrimonio obrero de mediana edad después de la pérdida inesperada de su único hijo.

La duración de la película es extensa, prácticamente unas tres horas donde a parte de desgranar ese proceso personal de una familia el film se adentra en los efectos a largo plazo del régimen chino. Un régimen invasivo y controlador que exige a sus ciudadanos, y que consigue pasar en muchas ocasiones del ámbito social al ámbito privado de las familias.

No se hace pesada porque sin el tiempo de metraje utilizado no se podrían finalizar todos los argumentos, ni quizá potenciar ciertos momentos deslumbrantes de la película.

El guion, escrito por el director en colaboración con la guionista Mei Ah (Responsable entre otros del guion de “Amor bajo el espino blanco”), es perfecto y consigue contar mucho con pocos diálogos. Aportando los elementos necesarios para que el espectador siga la trama sin necesidad de dárselo mascado.

Lo mejor es el dinamismo de la película, a parte del guion y la interpretación, porque marca 40 años de una familia y eso no es trabajo fácil de hilar.

He de decir que no soy especialmente fan del cine oriental, pero cuando leí que había sido todo un éxito en el Festival de Berlín, me aseguró la elección.

El director Wang Xiaoshuai (1966) destacó como precedente en 2001 con su obra ‘La bicicleta de Pekín’, ganando el Oso de Plata en Berlín. Siendo uno de los pertenecientes a la sexta generación de directores chinos interesados en el realismo formal.

Una auténtica obra de arte que recomiendo en esta llegada del otoño. Buen fin de semana a todos.

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