Rinoplastia ultrasónica: la cirugía de nariz más avanzada

La cirugía estética y/o funcional de nariz se ha realizado casi de la misma manera durante los últimos 100 años. Se han realizado pequeñas alteraciones como el uso de injertos, el desarrollo del enfoque abierto y cerrado, de los cinceles manuales y los cinceles eléctricos…

La rinoplastia ultrasónica es la técnica más avanzada que existe hoy en día para llevar a cabo la cirugía de nariz. Esta evolución de la rinoplastia tradicional reduce considerablemente los efectos secundarios, mejorando la apariencia de la nariz de manera más rápida, más precisa y con mayor eficacia.

¿En qué consisten los ultrasonidos?

El ultrasonido es una onda acústica cuya frecuencia está por encima de la capacidad de audición del oído humano.
Se ha empleado durante décadas en el campo de la radiología para detectar lesiones y masas de todo tipo.

Los dentistas también emplean ultrasonidos para limpiar suavemente los dientes y realizar la cirugía ósea dental.
La rama de la cirugía plástica ha empleado la tecnología de ultrasonido, principalmente, para tratar el contorno corporal y la reducción de la grasa.

Por poner un ejemplo, el dispositivo VASER es una herramienta que se emplea en la liposucción para derretir la grasa mediante el uso de ondas sonoras.

También se ha utilizado para realizar rejuvenecimientos faciales no quirúrgicos, empleando dispositivos como el Ulthera que permiten derretir la grasa de la cara y tensar la piel.

¿Qué diferencias existen entre la rinoplastia convencional y la rinoplastia ultrasónica?

Hay que tener en cuenta que la nariz está compuesta por cartílagos y hueso. Durante la rinoplastia se actúa sobre ambos. La rinoplastia ultrasónica ha supuesto una revolución tangible en el tratamiento de la parte ósea.
Hay que tener en cuenta que con la técnica tradicional de rinoplastia se rompe el hueso nasal, para esculpir y dar forma a la nariz empleando un martillo y un cincel. Esta técnica produce hinchazón y edemas ya que se “tocan” los vasos sanguíneos durante el proceso.

En la rinoplastia ultrasónica se sustituye el cincel y el escoplo por un dispositivo tecnológico que utiliza sonido de alta velocidad, para hacer vibrar una serie de puntas ultrasónicas que son las que realizan las diferentes maniobras técnicas.

Estas puntas o cuchillas ultrasónicas actúan selectivamente sobre los cartílagos duros y huesos sin afectar o dañar los tejidos blandos. Los ultrasonidos permiten limar el hueso y también romperlo de forma controlada. El corte para introducir estas puntas se realiza en la columela, es decir, en la zona que se encuentra entre los dos orificios nasales.

El cirujano nasal experto puede realizar alteraciones más delicadas, precisas y naturales en la nariz, consiguiendo resultados más elegantes. Las escofinas (limas) se emplean –únicamente- cuando es estrictamente necesario.

Los defectos, las asimetrías y las imperfecciones se corrigen sin fracturas, incluso en los huesos más frágiles e inestables. Con esta nueva intervención se limita la agresión sobre el hueso y se reducen los edemas, el dolor y la hinchazón, acelerando la recuperación del paciente. La intervención suele durar una hora y media y se realiza bajo anestesia general.

Tras la operación, el paciente deberá llevar durante una semana una férula nasal, que se retirará a los 7-9 días.
Se aconseja no realizar esfuerzos físicos y deporte intenso en el primer mes, tampoco utilizar gafas. A partir de las 4-6 semanas ya se pueden apreciar los resultados, que son definitivos al año.  La pequeña cicatriz en la columela será totalmente imperceptible a los 2-3 meses.

Dr. Moltó, experto en Rinoplástia Ultrasónica
Dr. Moltó en Masquemedicos

Dr. Roberto Moltó García

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