Efecto Rippling: pliegues y ondulaciones en los implantes mamarios

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Las intervenciones de pecho con implantes mamarios son totalmente seguras y sus resultados son más que satisfactorios. El índice de rechazo de la prótesis o la aparición de problemas asociados es muy pequeño; ahora bien, en ocasiones pueden producirse alteraciones como el “efecto rippling”.

Llamamos efecto rippling a la aparición de arrugas, pliegues u ondulaciones que se forman en las prótesis mamarias y que son visibles en la superficie de la piel del seno.

El rippling suele producirse en el lateral de la mama o en la zona del escote, sin importar si se trata de una prótesis mamaria de silicona o solución salina.

Las causas para su aparición son diversas:

  • Empleo de un implante mamario demasiado grande para la anatomía de la paciente. El efecto rippling es más evidente en mujeres con poca cantidad de tejido mamario.
  • Prótesis mamarias que se encuentran comprimidas debido a que no cuentan con un bolsillo mamario adecuado.
  • Cambio de posición de la prótesis dentro del bolsillo mamario.
  • Implantes mamarios salinos insuficientemente llenos. Al quedar la prótesis “vacía” se producen más ondulaciones.
  • Errores a la hora de seleccionar la posición de inserción del implante mamario.
  • Pérdidas de peso y de tejido mamario…

¿Cómo se puede evitar el efecto rippling?

El efecto rippling puede evitarse antes de que se realice la intervención mamaria.

El cirujano debe estudiar cada caso de manera pormenorizada: cada mujer es un mundo, no hay dos cuerpos iguales.

Se debe elegir un implante mamario que se adapte a las posibilidades físicas de la paciente, teniendo muy en cuenta el volumen, la forma y el lugar de colocación.

Es fundamental elegir un implante mamario de máxima calidad.

Desde nuestra clínica recomendamos la marca Mentor. Pese a que se tratan de prótesis mamarias más caras, sus resultados las avalan. Vale la pena invertir en calidad, lo barato suele salir caro cuando nos referimos a implantes mamarios.

No tiene sentido ahorrar en temas tan importantes como la propia salud, apostando por implantes mediocres que pueden provocar una penosa sucesión de intervenciones secundarias.

Además de la marca, hay que tener en cuenta el tamaño de la prótesis.

Las prótesis más pequeñas se ocultan mejor, por lo que si apostamos por un tamaño moderado podremos evitar más fácilmente el rippling.

La forma de la prótesis también tiene su efecto en la posible aparición del rippling.

Las prótesis anatómicas causan menos rippling que las redondas. Esto se debe a su forma (la mayor parte del volumen en los implantes anatómicos está en la parte inferior del implante), y a que están compuestas por un gel cohesivo más duro.

Un último factor a tener en cuenta es el sitio donde va colocada la prótesis.

El plano submuscular, es decir, cuando se coloca la prótesis debajo del músculo pectoral mayor, proporciona una mejor cobertura y una mayor sujeción al implante, limitando la aparición del temido rippling.

Una vez que ya ha aparecido el rippling… ¿Cómo se elimina?

Como hemos comentado anteriormente, el mejor tratamiento es la prevención; pero si llega a producirse el rippling, hay distintas soluciones en función de cada caso.

Cuando el rippling tiene su origen en una pérdida exagerada de peso “basta” con tratar de conseguir que la paciente vuelva a su peso normal.

En otras ocasiones, el rippling tiene su origen en una mala colocación del implante mamario; para solucionarlo se procederá a cambiar las prótesis al plano submuscular.

Además de la colocación del implante, en otras ocasiones el problema se origina por emplear prótesis redondas y con un tamaño exagerado, en ese caso habrá que sustituirlas por implantes de forma anatómica más pequeños.

También se están consiguiendo grandes resultados con el injerto de grasa propia de la paciente.

Para llevar a cabo este tratamiento en primer lugar se extrae la grasa de zonas donde existe un excedente (muslos, caderas, flancos, glúteos…), se trata y se reinserta en el área donde se encuentran los pliegues mediante microinyecciones, disimulando el rippling y acolchando la zona tratada.

Saber más sobre el efecto rippling en drmolto.com
Dr. Moltó en Masquemedicos

Dr. Roberto Moltó García

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